Las Naciones Unidas instan a ofrecer educación sexual integral de calidad

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Recuerdan la necesidad de preparar a jóvenes a tomar el control sobre su sexualidad y prevenir riesgos como la violencia machista, embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, etc.

Sede de la UNESCO en París. © UNESCO/Michel Ravassard

Sede de la UNESCO en París. © UNESCO/Michel Ravassard

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha reeditado su manual de Orientaciones técnicas internacionales sobre educación en sexualidad. Un texto que ofrece un análisis y estrategias para establecer la educación sexual en todo el mundo, analizando buenas prácticas.

Este recuerda que la educación sexual integral “juega un papel central en la preparación de los jóvenes para una vida segura, productiva” en un contexto en el que hay riesgos como “el VIH y el SIDA, enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados, la violencia de género y la desigualdad de género”.

Así, defiende que es imprescindible ofrecer una formación con información veraz y práctica, en unos momentos en los que a través de Internet y redes sociales se comparte gran cantidad de contenidos, en muchos casos llenos de estereotipos, acoso, etc.

La Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay, ha explicado que los estudios “ratifican la posición que ocupa la educación sexual en el marco de los derechos humanos y la igualdad de género”.

El manual editado por la UNESCO indica que la educación sexual integral “juega un papel central en la preparación de los jóvenes para una vida segura”

Además, indican que “pocos niños y jóvenes reciben preparación para sus vidas que les permite tomar el control y tomar decisiones informadas sobre su sexualidad y relaciones de forma libre y responsable”. Además, “muchos jóvenes se acercan a la edad adulta enfrentados mensajes conflictivos, negativos y confusos sobre la sexualidad que a menudo se ven agravados por la vergüenza y el silencio de adultos, incluidos padres y maestros”.

En una nota difundida por el organismo de las Naciones Unidas, especifican que “las Orientaciones técnicas tienen por objeto ayudar a los legisladores de todos los países a diseñar planes de estudio precisos y adaptados a los alumnos de 5 a 18 años de edad”.

Estas orientaciones demuestran que la educación sexual:

  • ayuda a que los jóvenes alcancen una actitud y un comportamiento más responsable en materia de salud sexual y reproductiva
  • es esencial para combatir el abandono escolar de las niñas y adolescentes debido a los matrimonios forzosos o precoces, los embarazos adolescentes u otros motivos relacionados con la sexualidad y la salud reproductiva
  • es necesaria, dado que en algunas partes del mundo dos de cada tres niñas revelaron no saber qué les estaba ocurriendo cuando empezaron a menstruar y los embarazos y las complicaciones del parto son la segunda causa de muerte entre las menores de entre 15 y 19 años
  • la educación sexual, dentro o fuera de la escuela, no aumenta la actividad sexual, ni los comportamientos sexuales considerados de riesgo ni el número de contagios de enfermedades de transmisión sexual, como el sida.  Además, el informe prueba que los programas de abstinencia total no evitan la precocidad sexual entre los jóvenes y tampoco reducen la frecuencia de las relaciones sexuales ni el número de parejas.

Además, especifican la “necesidad urgente de educación sexual de calidad”, para:

  • informar y orientar a los jóvenes respecto a la transición de la infancia a la edad adulta y los cambios físicos, sociales y emocionales que esta conlleva
  • afrontar el reto que representan para la salud los temas sexuales y reproductivos, aspectos que son especialmente complicados durante la pubertad. Entre esos retos figuran la violencia de género, el embarazo precoz, la anticoncepción, las enfermedades de transmisión sexual, el VIH y el SIDA
  • informar a los jóvenes sobre la prevención y la transmisión del VIH, ya que, a nivel mundial, sólo 34% de ellos tienen conocimientos precisos al respecto
  • complementar y contrarrestar el gran número de material de diversa calidad al que tienen acceso los jóvenes en Internet y les ayuda a combatir los casos cada vez más frecuentes de acoso cibernético

El manual ha sido editado en colaboración con ONUSIDA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA por sus siglas en inglés), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), ONU Mujeres y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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